lunes, 2 de febrero de 2009

Diferencias irreconciliables (Parte III): La vida de divorciado

"Divorce" por Derrick Chow

“Un divorcio es como sufrir la amputación de un miembro. Sobrevives, pero queda menos de tí.”
Margaret Atwood (Escritora canadiense, nacida en 1939)
Leé antes:

Muy poca gente termina divorciada en buenos términos. Casi siempre uno o los dos integrantes de la pareja incuba resentimientos y rencores, que luego derivan en actos como estropear el auto de la ex-pareja, agrias recriminaciones por cualquier tontería, tratar de tener a los hijos como rehenes, etc.
Todo esto me lleva a decir: ¿en qué estaban pensando cuando decidieron casarse con alguien así? Porque estoy convencido de que las personas no cambian. Un tipo desconsiderado lo es cuando joven y lo va a seguir siendo siempre. Una mujer neurótica e histérica seguirá siendo así, soltera o casada (creo que peor entonces), con hijos o sin ellos. Entonces, antes de andar lamentándose "mirá lo que me hizo este/a desgraciado/a", asuman la culpa por haber seleccionado mal su pareja. Piensen en las cosas que hicieron que se "enamoren" de esa persona, y verán que siguen ahí, solo que ahora están eclipsadas por todas esas facetas negativas que en un principio no veían porque estaban "enamorados".
Se estarán preguntando si mi divorcio fue tan malo, si soy una amargada víctima. En realidad, no me divorcié, porque nunca me casé. Me separé hace casi doce meses, luego de vivir felizmente en pareja por 7 años, con una mujer a la que quise mucho y era mi compañera ideal. No tuve hijos porque no quise. Mi pareja se terminó por circunstancias externas a ella, que terminaron afectando a la relación. Y, por supuesto, la culpa fue mía y fue de ella. Vives y aprendes, dice Alanis Morissette. Son errores de los que uno puede aprender, en lugar de recriminar al otro/a. Asumir la culpa en lugar de responsabilizar a alguien más. Que la próxima vez, sea mejor.

Alanis Morissette, You Learn (MTV Unplugged), subtitulado en español

Ser feliz en la pareja es muy simple: estar con alguien a quien uno quiera realmente por lo que es más allá de por como sea físicamente; por lo que representa para mí, no por lo que parece. Y si no, tendrás un hermoso infierno en la tierra: matrimonio, divorcio y vida de divorciado. Si puede evitarse, no es un accidente.

7 comentarios:

Maga dijo...

Una vez leí la diferencia entre estar enamorado y amar. Decía que estar enamorado es esa sensación del principio, en la que todo parece perfecto e ideal y suena La Vie En Rose de fondo; y que amar es cuando no todo es perfecto, cuando hay problemas, peleas, situaciones pantanosas y oscuras, pero aun así queda el sentimiento, el compañerismo, las ganas de estar juntos.
Supongo que es fácil confundirse.

Acerbus dijo...

Maga: Estoy de acuerdo con vos. El "enamoramiento" es más o menos lo mismo que la "calentura" del principio de la relación.
El amor verdadero nace luego de un buen tiempo, después de conocer bien a la otra persona, con sus virtudes y defectos, con las cosas que nos encantan y con las que nos enfurecen.
Por supuesto, no hay que confundirlo con el acostumbramiento, que es cuando dos personas estan tan habituadas a la otra que no imaginan la vida sin ella. Pero por dentro saben que no están enamorados.
Gracias por el comentario.

Conta Dora dijo...

Muy buenos estos tres posteos...
El último párrafo resume todo lo que yo pienso, así que me limito a salvar al gatito...

Besos!!

(PS: sacá la verificación!!!)

Acerbus dijo...

Gracias, Conta Dora, por salvar al gatito. Ahora decime que nombre le pongo ;-).
Voy a sacar la verificación

Conta Dora dijo...

Epa! Que pregunta... no se, ponele vos el nombre, y yo vengo y lo alimento!

Besos

anaco dijo...

No es incompatible amar con conocer y perdonar los defectos de la persona amada, pero cuando el amor se acaba ya no se perdona más.

Acerbus dijo...

Anaco:
Y justamente entonces es que viene la pregunta: ¿Por qué se acaba el amor?